La colectividad en el discurso Nobel de Vicente Aleixandre

En el discurso Nobel de Vicente Aleixandre, vemos la importancia en su carrera de la solidaridad, entre poetas y también entre la gente común. Aunque presentó este discurso después de ganar probablemente el premio más prestigioso del mundo literario, eligió no hablar de si mismo, sino de otros escritores. Aleixandre dice, “estimo que un premio como el que hoy recibo es un reconocimiento a la tradición literaria en la que el autor se ha formado” (61). Para él, el premio de ganar el Nobel no es sólo para su trabajo, sino para todo que han hecho los escritores españoles, y después de ese comentario hay una lista de al menos de catorce más artistas. En las sociedades capitalistas, a menudo la gente cree que si una persona quiere ganar, otra tiene que perder, y entonces no es posible tener éxito sin romper los sueños del otro. Claramente, Aleixandre rechaza este principio, y además cree que su éxito como poeta no ha sido posible sin las contribuciones artísticas y culturales de muchos que vinieron antes de él.

También, en su mente el trabajo de un poeta es ser una voz de toda la gente, especialmente la gente común y los que no tienen una voz en la sociedad. Es probable que fuera bisexual, pero nunca habló de esa parte de su vida en público, entonces sabía cómo se siente ser parte de un grupo marginado. En sus palabras, la poesía debe ser la voz “de la colectividad, a la que el poeta presta, por un instante, su boca arrebatada” (62). La visión de la poesía como una voz de la comunidad y el poeta como un producto de todos los que vinieron antes es tan hermosa, y todos debemos pensar más como Aleixandre cuando pensamos en la poesía.

Expresión sexual en el poema “12” de Oliverio Girondo

En el poema “12”, Oliverio Girondo expresa la sexualidad a través de muchos verbos reflexivos. La estructura del poema es el primer elemento que me dí cuenta, porque cada palabra, menos dos, tiene “se” y un verbo para representar las acciones de los dos protagonistas. Cada línea tiene tres verbos, contribuyendo a un ritmo particular que fluye continuamente del principio al fin del poema. La estructura es como un montón de verbos y descripciones sexuales que imita la pasión y enamoramiento desordenado entre los dos protagonistas.

Me interesa que la primera frase es “se miran” (pp 1, lín 1), porque esta acción es pequeña pero íntima en situaciones sexuales—los protagonistas se miran es la iniciación del amor, pasión e intención sexual en el texto. Después, Girondo mueve a una mezcla de verbos reflexivos, incluyendo “se respiran” “se olfatean” y “se babean” (pp. 1, lín 3, 3, 7), la cual es muy gráfica y con sensaciones específicas. Hay una mezcla de verbos opuestos, también, como “se acuestan” “se disgregan” y “se reintegran” (pp. 1, lín 3, 8, 9) para explicar la necesidad de los parajes para estar juntos; su pasión es sin pensamiento, sino con acción fuerte. Al final del poema dice “se rehúyen, se evaden y se entregan” (pp. 1, lín. 24), posiblemente explicando un “flip-flop” entre el amor intenso y la fuga a la realidad (fuera de está relación sexual). Este poema es muy gráfico, en una manera que casi me hace incómoda—a través del poema, cuestioné el aspecto del consentimiento porque hay muchas palabras casi violentas. Al principio pensé que el tema fue sobre la violencia sexual o una relación peligrosa; los verbos “se dislocan”,  “se desmayan” y “se desgarran” (pp. 1, lín. 16, 19, 22) parecen alarmantes. Si Girondo es un hombre, después su masculinidad, en mi opinión, contribuye a la posibilidad que este poema implica una falta de consentimiento. 

Si este poema solo describe pasión sexual consensual, el tema es muy directo y vulnerable–-un tema tan directamente sexual no existiría en un poema famoso durante épocas literarias anteriores. La época de las vanguardias crea un espacio para expresar la realidad de la pasión del amor.

Arte poética: una invitación al creacionismo

En Arte poética de Vicente Huidobro, el poeta examina el rol de la poesía como una forma artística, expresando su ideal creacionista. El poeta comienza con la línea “Que el verso sea como una llave que abra mil puertas” (1-2, pp. 55). La metáfora del “verso,” o la poesía, como “una llave” indica las posibilidades ilimitadas que la poesía ofrece. La poesía es, entonces, una manera de entrar a los mundos que existen fuera del mundo físico. De hecho, la poesía crea esos mundos, lo que se confirma con la línea “inventa mundos nuevos y cuida tu palabra” (6-7, pp. 55). Esta idea desafía el concepto que el arte solo describe nuestro mundo físico y se sirve como un punto final; esta idea afirma que la poesía es un punto original. Luego, el poeta demuestra su rechaza a la naturaleza, una característica vanguardista, por la línea “el vigor verdadero/reside en la cabeza” (13-14, pp. 55). Contra la realidad que el “vigor” se define generalmente como físico, Huidobro lo trata como mental y intelectual porque “reside en la cabeza,” lo que se destaca por el uso de aliteración con la palabra “verdadero.” Entonces, Huidobro expresa que la poesía es poderosa y puede cambiar el mundo. Más adelante, Huidobro invita a la audiencia, los poetas, a crear vida a través de sus palabras “Por qué cantáis la hoja, ¡Oh poetas!/Hacedla florecer en el poema” (15-16, pp.55). Con el primer verso, el poeta desvela su decepción directamente por la exclamación “¡Oh poetas!” Es porque hay poetas que solo describen lo que vean o experimentan, pero no crean la vida nueva en su poemas. Así les pide que “hacedla florecer,” o dar una chispa de vida a sus poemas al pensar más allá de la realidad tangible.

Arte poética: el propósito de la poesía vanguardista

En su poema “Arte poética,” Vicente Huidobro escribe con introspección sobre el propósito de la poesía. La vanguardia en la poesía hispanoamericana rechaza muchos de los elementos típicos de la poesía más antigua. Hay mucha flexibilidad en la forma y el contenido de los poemas y presiona los límites de lo que puede ser considerada poesía. Por ejemplo, el poema “Triángulo armónico” de Huidobro usa la forma física de dos triángulos para enfatizar sus puntos. Entonces, es interesante que Huidobro escriba un poema definiendo el arte y el propósito de la poesía porque está cambiando durante este tiempo. La forma de “Arte poética” es similar a otros poemas más tradicionales, pero el lenguaje descriptivo y el uso de metáforas derrochadoras son más modernos y creativos. 

Huidobro describe un poema como algo perturbador. Escribe que un verso es como “una hoja cae; algo pasa volando” (Huidobro 3, 55). Compara el poema con interrupciones menores que son molestas pero no perjudiciales. Termina la estrofa con, “y el alma del oyente quede temblando” (4, 55). La poesía no tiene que parecer muy radical para crear un impacto. Mejor dicho, las descripciones más simples pueden ser las más efectivas. Huidobro también usa la primera persona cuando escribe, “estamos en el ciclo de los nervios” (9, 55). Cuando trae la audiencia en las descripciones del poema, Huidobro prueba que la poesía es algo que la gente debe sentir físicamente. El poema termina con la línea “el poeta es un pequeño Dios” (18, 55). Aquí, Huidobro confirma el rol del poeta como activista. El propósito de escribir poemas es inspirar ciertos pensamientos en el lector, lo que pone al poeta en un rol con mucho poder.

El creacionismo en los poemas de Vicente Huidobro

El creacionismo se sirve como un tema importante de las vanguardias hispanoamericanas. El poeta Vicente Huidobro se centra mucho en este tema en el poema “Arte poética” que describe el poder y propósito de la poesía. Huidobro imagina cómo pueden usar la poesía para “inventa mundos nuevos” y dar vida a conceptos en nuestras mentes (Huidobro 6, 55). Entonces, de esta manera “el poeta es un pequeño Dios” (Huidobro 19, 55). Esto se correlaciona con el concepto del creacionismo ya que el poema explora la posibilidad de crear un mundo alternativo a través de la palabra y la poesía y cómo tenemos el poder, como Dios, para construir nuestra realidad. Nosotros podemos dar vida a cualquier pensamiento que surga. También me interesa esta lente de ver la poesía, especialmente en comparación de los poemas del renacimiento y otras épocas donde la religión era un punto central y cómo esto ha cambiado a esta idea que podemos ser nuestro Dios en la vida. 

El poema “Altazor, o el viaje en paracaídas” por el mismo autor refuerza la misma idea del creacionismo a través del lenguaje. Huidobro usa su poder de palabra para crear palabras nuevas que son una mezcla de las existentes. El resultado final es un poema muy imaginativo que usa muchos sonidos diferentes como “ai”, “lali”, “lam”, “lari” y más. Estos sonidos funcionan como el recurso literario de la onomatopeya y da una cualidad lúdica al poema. El poema se parece como una manera imaginativa para jugar con diferentes palabras y sonidos, y muestran cómo la poesía puede servir como una salida para crear nuevas realidades del lenguaje. Esto es especialmente evidente ya que Huidobro combina palabras como “luz” y “sol” y “eterna” con otros sonidos para construir palabras como “monluztrella” y “montesol” y “eternauta.” El uso de palabras familiares en combinación con sonidos extraños para crear palabras nuevas ilustra perfectamente cómo el poeta re-compone el lenguaje durante esta época del creacionismo.

La vanguardia española Hispanoamérica en el siglo XX

En este colección de poemas, vi poetas que ambos declaraban su propio estilo para cambiar del camino tradicional, y hacían esfuerzos conscientes para reconocer e incluir las obras de otros. En su poema “Triángulo armónico,” Vicente Huidobro establece un estilo nuevo de escribir la poesía, algo que incorpora un gran aspecto visual. Parte de la comprensión del poema proviene de su interpretación del formate triangular que adquiere. Esto es un concepto nuevo, diferente a todo lo que hemos visto antes en este curso. Además, Huidobro escribe sobre un país extranjero, Japón, lo que también es único para su tiempo. Se aleja de los poemas tradicionales sobre la patria y, en cambio, se aventura en el extranjero para mostrar su expresión creativa.

A pesar de la exploración individual y el establecimiento de la originalidad que ocurría en este tiempo de la vanguardia española, también hubo mucho reconocimiento y crédito otorgado a los compañeros. En su discurso Nobel, Vicente Aleixandre discute los éxitos de sus compañeros creativos, hablando de novelistas, filósofos, prosistas, pintores, y músicos. Estas personas son de muchos países, culturas, y antecedentes diferentes. Reconoce sus contribuciones a la sociedad, y no solamente celebra su trabajo. Esta inclusión de artistas diferentes sirve para hacer el arte más accesible a la población común. Con el desarrollo del mundo creativo, la inclusión de toda la gente hispanoamericana refleja una ampliación de perspectivas, y un mayor alcance del conocimiento y la educación artística.

La evitación del tema “yo”

Observé que muchos de los poemas de esta época no se enfoca en el poeta. En el poema “Voy a hablar de la esperanza” por César Vallejo, habla de sí mismo, pero solamente para decir que su vida es igual que la de los demás. Dice: “Si no / me llamase César Vallejo, también sufriría este mismo dolor” (4-5, pp. 57). Por eso, aunque Vallejo es el sujeto de la línea, creo que no es el sujeto del poema. Mejor, creo que el sujeto del poema es el dolor que todos comparten y que no es específico a Vallejo. De manera similar, cuando Vicente Aleixandre recibió su Premio Nobel, dijo: “Estimo que un premio como el que hoy recibo es un reconocimiento a la tradición literaria en la que el autor se ha formado” (pp. 61) lo que prueba que Aleixandre vio su reconocimiento como el reconocimiento de la literatura de todas los creadores de su era y antes. Aunque este discurso no es poesía, Aleixandre todavía no quiere ser el sujeto. Luego añada: “El poeta está lleno de ‘sabiduría’, pero no puede envanecerse, porque quizá no es suya: una fuerza incognoscible” (pp. 61). Esta idea es más abstracta y difícil de comprender para mí pero es claro que Aleixandre quiere decir que es parte de un movimiento más grande que él solo y no es un individuo especial. Creo que Huidobro estaba de acuerdo con la idea de que el poeta no deber ser el centro de los poemas, pero no estaba de acuerdo con la idea de que cada poeta no es especial. Su poema, “Arte poética” empieza con: “Que el verso sea como una llave / que abra mil puertas” (1-2, pp. 55). Es evidente que Huidobro quiere hablar de la poesía en general y no quiere enfocar en su poesía porque dice “el verso” en vez de usar el posesivo “mi.” Sin embargo, termina con “El poeta es un pequeño Dios” lo que sugiere que cada poeta tiene un gran poder y refuta la idea de Aleixandre de que la mágica de la poesía no pertenece a los poetas individualmente.

Tuércele el cuello al cisne: la crítica a la decadencia

Tuércele el cuello al cisne de Enrique González Martínez marca la transición del modernismo al posmodernismo con una crítica fuerte contra la decadencia en la literatura y en la sociedad en general. Este poema comienza con la línea “Tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje” (1, pp. 50) que repite el título para señalar el tema esencial con la adición de la imagen de “engañoso plumaje.” Al contrario a los elogios de la belleza del cisne en el modernismo, Martínez describe su plumaje como “engañoso,” un adjetivo negativo, a pesar de que es la parte más bella de un cisne. Esto se debe a que el plumaje bello solo es bello en la superficie, pero es feo en el exterior. Esta idea critica la sociedad en la que la gente se ha convertido en obsesionada con la apariencia exterior sin tener en cuenta que la personalidad, la generosidad y la simpatía son más importantes. La idea es más evidente en unas líneas que siguen: “Huye de toda forma y de todo lenguaje/que no vayan acordes con el ritmo latente/de la vida profunda” (5-7, pp. 50). Con la palabra “todo,” el poeta subraya la prevalencia del deseo de una vida poco “profunda,” lo que el poeta lamenta. El poema continúa con el símbolo que el poeta aprecia: “Mira al sapiente búho cómo tiende las alas/desde el Olimpo, deja el regazo de Palas” (9-10, pp. 50). Con la palabra “mira” en la forma imperativa, el poeta invita a la audiencia a apreciar al “sapiente búho” juntos, denotando su amor a la inteligencia. Él también desvela su modo de obtener conocimiento con las imágenes de “Olimpo” y “Palas,” haciendo referencia a la sabiduría greca. Quiere decir que la riqueza cultural supera a la riqueza material. 

La vuelta del cisne y la apariencia del búho como símbolos

Me gusta el poema de Enrique González Martínez “Tuércele el cuello al cisne” porque trata de dos animales bonitos–¡un cisne y un búho! Conocemos al cisne como un símbolo para la pureza y la gracia, como en el poema de Rubén Darío “El cisne”. En ese poema Darío pinta al cisne como una fusión del lenguaje y poesía; describe un cisne “wagneriano” que indica la influencia europea (el autor viajó mucho, a europa específicamente).

Con este fondo de nuestra clase pasado, quiero analizar el cisne que describe Martínez y también sus interacciones con el búho. En la primera estrofa, Martínez describe que “tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje” (pp 50, lín 1) y me hace imaginar un cisne que es menos elegante y más nervioso (?). Se dice que el cisne “no siente el alma de las cosas ni la voz del pasaje” (pp 50, lín 3) pareciendo que él tiene una falta de sabiduría o conocimiento. Esto es interesante, porque las cualidades aquí contrastan con las del cisne que describe Darío–el pájaro aquí es menos lujoso y aún puro. Posiblemente Martínez está criticando el cisne como un símbolo de la pureza, porque no está de acuerdo con una “identidad singular”; como Darío, él cambia el mensaje típico del cisne, pero de una manera diferente. Además, Martínez introduce un búho, el cual contrasta con el cisne…el búho es sabio, grandioso con sus grandes alas, tiene una “inquieta/ pupila” (pp 50, lín 12-13), y tiene la habilidad para “[interpretar] el misterioso libro del silencio nocturno” (pp 50, lín 14). Es posible que el búho sea un ejemplo de un individuo con el conocimiento, entendimiento y aceptación de las identidades diferentes. No es puro como un cisne, sino es gran y con una gracia de la sabiduría. Además, Martínez escribe que el cisne está mirando al búho–esta descripción me hace pensar que el cisne siente envidia del búho…el cisne no puede acceder el libro del silencio nocturno (que puede ser un símbolo para la gracia de aceptar las diferencias de los fondos, experiencias, e identidades de la humanidad).

El papagayo: la religión de los origenes

En su poema “El papagayo,” Gabriela Mistral escribe sobre su origen y ascendencia. Es un poema religioso pero al mismo tiempo la religión no es el único punto de enfoque en el poema. Mientras Mistral usa la religión para explicar su origen, también reconoce que hay otros factores que tuvieron influencia en su creación. Esto me interesa porque los otros poemas religiosos que leímos hasta este punto en clase se enfocan totalmente en la religión. Me recuerda al concepto de “la religión vivida” que los eruditos de la religión usan para referir a la religión en la vida real en vez de la ideal fijada por la historia religiosa. La idea de que Mistral puede ser religiosa sin dedicar toda su vida a la religión parece moderna y revolucionaria. 

En la segunda estrofa, Mistral escribe, “Yo no soy fea, que si fuese fea, / fea es mi madre parecida al sol” (Mistral 5-6, 51). En esta línea, Mistral compara su existencia directamente con la existencia de su madre. Usa la repetición de la palabra “fea” para reforzar la comparación. Después escribe, “fea la luz en que mira mi madre” en la que usa la aliteración de el sonido “m” para crear el mismo efecto (7, 51). La mención de “la luz” también conecta con el sol de la línea anterior. Esta forma continúa del poema refleja el contenido de la ascendencia. Mistral termina la segunda estrofa con la línea, “y feo el mundo y El que lo crió…” (10, 51). Averigua el origen de su vida hasta la creación del mundo, pero no es lo primero que menciona. Usa los puntos suspensivos para mostrar que Dios tampoco es el último punto de descendencia y deja espacio para pensar en otras explicaciones del origen. Entonces, aunque la secuencia termina con la religión, no es el primer enfoque de sus ideas.