Author Archives: gsaezhal

La vida es sueño: ¿el destino o el libre albedrío?

Como Esther señala en su entrada de blog, “La vida es sueño,” por Pedro Calderón de la Barca, el poeta subraya la complejidad de la experiencia humana. Más específicamente, dos cosas que me interesan sobre esta “experiencia humana” incluyen el destino y el libre albedrío. Para mí, es lógico que “La vida es sueño” contiene estos aspectos, porque son aspectos que se relacionan con la religión. Por ejemplo, el destino es la noción que estamos en control de nuestro camino en la vida sino que las fuerzas afuera de nuestro control (por ejemplo, Dios o los dioses) controlan el resultado de nuestra vida. Por otro lado, el concepto del libre albedrío es la idea de la independencia, o la noción que tenemos el control de nuestras acciones, y por lo tanto, la trayectoria de nuestra vida. Me parece interesante que estos dos temas estén presentes en la historia, porque son paradójicos. Finalmente, estos dos temas son interesantes porque la literatura barroca durante el “Siglo de Oro” enfatiza la lógica sobre la fe. 

En “La vida es sueño,” vemos varias situaciones donde el personaje contempla su destino. Por ejemplo, Rosaura menciona la idea de la suerte desde el principio del libro cuando declara, ““Bien mi suerte lo dice…” (5). Además, es muy claro que otros personajes del libro se consideran desafortunados, como Segismundo. Por ejemplo, él lamenta su mala suerte cuando él compara su libertad a la de los animales: “y tenido yo más alma, tengo menos libertad… ¿y yo, con más albedrío, tengo menos libertad? (11-13). De hecho, Segismundo les pregunta a los dioses directamente porque él tiene esta mala fortuna cuando dice, “Sólo quisiera saber para apurar mis desvelos (dejando a una parte, cielos, el delito de nacer), qué más os puede ofender para castigarme más” (10). Segismundo es tan desafortunado que cuando Rosaura lo ve, ella dice, “…el cielo me ha guiado para haberme consolado” (19). Por eso, “La vida es sueño” enfatiza más la idea del destino que el libre albedrío.

 

Los sonetos de Garcilaso de la Vega

Esta semana, me interesó mucho el contenido de los sonetos de Garcilaso de la Vega. Primero, es muy interesante que él fuera unos de los poetas influidos por la lírica italiana, y cómo él perfeccionó esta lírica. Sus obras muestran la conexión entre España y otros lugares europeos, como Italia. Más específicamente, el formato del soneto me hace preguntar lo siguiente: ¿Cómo consideraba/determinaba la gente algunos estilos de la escritura “la moda” del tiempo? Por ejemplo, en términos del soneto, ¿por qué consiste en dos cuartetos y dos tercetos específicamente? ¿Es simplemente una tendencia, o tal vez muestra algo más?

Otra cosa que me fascina mucho es el amor cortés, y los elementos de este tipo de escritura. Primero, el hecho de que mucho del tiempo el amor cortés gira alrededor del amor no correspondido es muy interesante porque crea una tensión y conflicto central en la obra. Por ejemplo, en el Soneto V, el narrador exclama que “…por vos nací, por vos tengo la vida, por vos he de morir, y por vos muero” (líneas 13-14). Claramente, la vida del narrador depende del amor de su amante. Aún más, porque el amor del narrador no es recíproco, a la vida del narrador le falta un propósito. Finalmente, este conflicto central me hace preguntar el alcance de la armonía, otro tema central en estos sonetos, porque hay muy poco, si lo hay, armonía en este soneto. 

Además, una cosa que me llama la atención es el enfoque en  los elementos estéticos. Más específicamente, en el Soneto XXIII, hay mucha atención al ideal de belleza. Por ejemplo, en la primera estrofa, y en parte de la segunda, el narrador declara, “En tanto que de rosa y azucena se muestra la color en vuestro gesto, y que vuestro mirar ardiente honesto, enciende al corazón y lo refrena… y en tanto que el cabello, que en la vena de oro se escogió, con vuelo presto, por el hermoso cuello blanco…” (líneas 1-7). La noción de la elegancia domina y está simbolizada por la mención de la rosa y de  la azucena. También queda claro que la mujer ideal tiene piel pálida/blanca y pelo rubio. Me pregunto por qué estas características fueran la estética de la época. ¿Quién determina estas preferencias?

“La crítica”

“La crítica” por Shmuel ha-Naguid, se dirige a un poeta aspirante. Por lo tanto, se lee como un poema epistolar y sirve como una obra de arte que proporciona asesoramiento para el lector usando una gran variedad de imágenes: sexuales, religiosas, y retratos de elementos concretos de la época. 

El narrador personifica al poema como una mujer deseada: “Había imaginado tu poema como a la hija del rey,” (verso 1). Además, el poema se sexualiza en el segundo verso al llamarla, “…la delicia de un hombre, una mujer placentera…” (verso 2). En cambio, el final de la primera estrofa brinda perspicacia a los objetos importantes del periodo como el cálamo, la canela, y la mirra; por ejemplo, el cálamo estaba utilizado para sus propósitos medicinales y aromáticos. 

En la siguiente estrofa, el narrador usa dicción positiva y alaba la obra del receptor del poema: “Y lo encontré exquisitamente transcrito: todas las vocales estaban dispuestas con precisión” (versos  5-6). Aún más el narrador usa sintaxis comparativa para enfatizar su mensaje de halago: “En el pasado, he visto poemas de tus amigos: eran oscuros, mientras que los tuyos eran fascinantes” (versos 7-8). El narrador también incorpora los símiles halagadores, por ejemplo con la siguiente comparación: “Tu discurso fluía como el agua más pura” (verso 9). Se ve el uso del lenguaje religioso, con la palabra “abluciones” en “para abluciones; pero este nuevo es una mancha” (verso 10). Además, la dicotomía entre “pura” y “mancha” evoca el significado religioso. En los dos últimos versos de la estrofa, el narrador reitera el propósito de su poema: el consejo. Incorpora un sentimiento familiar: “Tú has sido para mí como un hijo preciado, cuyo nivel me siento obligado a mantener” (versos 11-12). ¿Serán el narrador y el escritor miembros de la misma familia, o tendrán alguna relación similar?

En la última estrofa, el narrador continúa animando a su lector, el poeta, a producir obras. Por ejemplo, el primer verso se dirige al lector: “Así que afina tus poemas y sus temas” (verso 13). Sin embargo, esta estrofa también sirve como un mensaje de advertencia sobre los críticos. Por eso, el narrador utiliza lengua religiosa otra vez y espeluznante como “el día en que será juzgado” (verso 15). Finalmente, el narrador subraya los juicios potenciales de los críticos con un símil intenso, que evoca violencia:  “cuyas lenguas son pulidas y afiladas como espadas” (verso 16).