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La condición humana del punto de vista de Segismundo

 

Cuando Rosaura y Clarín encuentran la torre en que está encarcelado Segismundo, están lamentando la infelicidad y miseria que sienten en este momento. Análogamente, Segismundo oye sus conversaciones y empieza a describir su vida severa y dolorosa. Desde otro punto de vista, esta reunión me recuerda la mitología de la alegoría de la cueva del Platón; Rosaura y Clarín rellenan los papeles del forastero, y Segismundo es el hombre en la cueva. Segismundo solo conoce el mundo desde su educación por Clotaldo; sin embargo, tiene una formulación de la moralidad compleja. 

En la medida que la torre se puede leer como la “cuna y [el] sepulcro” del hombre abstracto, todos vivimos en una torre metafórica, atados por la muerte y su educación. Cuando Segismundo conoce a gente extranjera, responde:

la política he estudiado,

de los brutos enseñado,

advertido de las aves;

y de los astros suaves

los círculos he medido:

tú sólo, tú has suspendido

la pasión a mis enojos

la admiración al oído

 

De una manera concreta, Segismundo está emocionado encontrar a personas genuinas, pero por otro lado, Segismundo está comentando de la manera que la realidad que Clotaldo construyó en su mente era un sueño – como las sombras en la alegoría de platón. También, Segismundo se enoja por el hecho de que Clotaldo mintió a él.

A diferencia de la alegoría de la cueva, el monólogo de Segismundo dice algo más profundo sobre el individuo, y cuál es la raíz del malvado. A consecuencia del maltrato, Segismundo explica, “y aunque aquí, porque más te asombres y monstruo humano me nombres, entre asombros y quimeras, soy un hombre de las fieras, y una fiera de los hombres” (17). Es decir, todo el maltrato ha creado un monstruo, pero al mismo tiempo, este monstruo es capaz de superar los obstáculos del abuso y encontrar empatía con Rosaura. Entonces, Calderón pregunta: “¿es comportamiento naturaleza o crianza?” Por un lado, cada persona existe en su propia torre metafórica, y crea su percepción basada en lo que percibe. Entonces, el acto de conocer a Rosaura cambia la moralidad de Segismundo y le salva. Esta percepción está de acuerdo con la perspectiva Católica – que Dios controla todo, entonces lo que alguien percibe, y por extensión, su moralidad son construidos por Dio. También, podemos entender la conexión entre Rosaura y Segismundo como una manifestación de su libre albedrío; Segismundo tiene la empatía a pesar de su abuso. Al cuestionar el control divino, Calderón se arriesga a la persecución por la inquisición.

Para concluir, bajo los chistes y la trama de la comedia, hay grandes preguntas metafísicas que cuestionan nuestras percepciones del mundo.

Sonetos de Vega

Influido por su profesor Nebrija y su nuevo “Castellano,” Vega escribió poesía que cuenta con la usa meticulosa del lenguaje y los nuevos temas del individualismo. El efecto de esta poesía es la creación de palabras bellas que ayudó a popularizar e institucionalizar el “Castellano.” Por otro lado, la poesía refleja los cambios políticos que pasaban durante la vida Vega – en particular el nuevo movimiento unificar y “limpiar” España para crear un nuevo estado Cristiano.

En todos los tres sonetos dados, se ve un contraste entre la poesía de los poetas musulmanes; los de Vega tratan del amor heterosexual y vainilla, a diferencia de que los de Quzman, que tratan de la gula, la borrachera, y amor homosexual. En vez de una trama fuerte, Vega emplea lenguaje florido como, “En tanto que de rosa y azucena // … //enciende al corazón y lo refrena” (1-4). Se puede leerlo como una carta de amor al estilo barroco. Además, la metáfora de la rosa y azucena se sigue hasta la muerte, “Marchitará la rosa el viento helado // todo lo mudará la edad ligera” (13-14). Al hacerlo, Vega usa los estereotipos para hacer referencia a la mujer, y dice que la belleza huye rápidamente. Por un lado, estas metáforas suenan bellas, pero también enfatizan el valor de la belleza de la mujer sin mencionar sus otras características. Es más, las referencias al cabello “que en la vena del oro se escogió, con vuelo presto, por el hermoso cuello blanco” (5-6) contribuyen no solo a la normalización de la blancura, sino que la idealización de ella. En suma, este poema borra la belleza de los no cristianos y no blancos, mientras fracasa capturar la belleza total de la mujer. Al enfocar en la forma, se ve que Vega usa el soneto, con el efecto de imponer una estructura fija al dentro de las palabras. 

Esta forma fija crea un ritmo, pero también le da una esencia culta. También, Vega usa el “vos” y “vuestro” para enfatizar la nueva gramática que su profesor, Nebrija, creó. Esta decisión contrasta con la decisión escribir en la lengua vernácula que hicieron muchos poetas de al-Andalus. Mirada en el contexto político, las técnicas que Vega usó cuentan una historia de conquista junto con una historia amorosa.

 

Los Zéjeles de Quzman

Mientras la sociedad andaluza premiaba “un modo de vida urbano y humanístico,” también institucionalizó una hierarchia que favoreció las costumbres musulmanes. El poeta Ibn Quzman usó las artes que la clase alta amaba para criticar sus propias normas y reglas. Sus temas y chistes juegan con la sexualidad y género, creando un discurso sobre moralidad muy progresiva. La presencia de las voces LGBTQ en la poesía medieval contradice la narrativa que la España de antigüedad era bastante conservativa y uniforma, y apoye la hipótesis que al-Andalus fue una sociedad diversa.

Los fragmentos de los Zéjeles dados rompen con la tradicíon poética y la cultura dominante en al-Andalus debida a su uso de versificación libre y los temas de la gula, homosexualidad, y vicio. Mientras la sociedad Moro “les concedía [a los monoteístas] amplios derechos a cambio de impuestos adicionales y ciertas prohibiciones tales como consumir licor o cerdo en público o convertirse en líderes del gobierno” (20-21). Este contexto le da un gran significado al incipit de “Zéjel 1,” “Mi vida transcurre en la disipación y el exceso” (1). Quzman emplea un tono coloquial para invitar al oyente a cuestionar la supuesta inmoralidad de emborracharse; cuando le manda al lector “¡Já! Choca tu vaso con nosotros \\ ¡Borrachera, borrachera! \\ ¿Qué nos preocupa la buena conducta?” (12), Quzman invita al lector a disfrutar del alcohol, pero también rechaza la jerarquía de la sociedad. Igualmente, Quzman termina el fragmento: “¡Toma tu botella, elévala  alto y vacíala! \\ Con qué espléndido brindis se te ha honrado” (31-32). El uso de “tu” en vez de “su” implica una igualdad entre el lector y Quzman que crea el efecto de fraternidad. Esta dicción al mismo tiempo se destaca por su desafío y su uso ingenioso de apostrophe. “Zejel 62” trata de más temas escandalosos, pero lo más profundo es la homosexualidad. Quzman dice que su paraíso sería “amar beldades,” pero más que tratar del eroticismo, dice que en sus sueños tenía relaciones “ora con mozos, ora con mujeres” (4). Más que cuestionar los valores de su época, la presencia del homoeroticismo significa una aprobación de experimentación sexual. Es extraordinario que las palabras “¡mi vicio es virtud!” no solo sobrevivieron, sino que fueron populares en una sociedad tan antigua. 

Me interesa mucho que la diversidad y pluralidad de perspectivas en la poesía de al-Andalus fueron sobreescritas por la inquisición y los gobiernos fascistas del siglo XX. El conocimiento que experimentación sexual y resistencia a las morales de la tradición Judea-Cristiana-Musulmán han existido hace siglos en España tiene el poder cambiar nuestro perspectivo del mundo. Además, la existencia de la narrativa heterosexual y conservativa destaca la importancia de investigar y cuestionar la historia.