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La corelación de Segismundo y Dobby

Al leer el primer acto de La vida es Sueño, me sentí muy curioso por Segismundo y el objetivo de su personaje en la obra. No pude evitar pensar en Dobby de Harry Potter mientras leía los versos de Segismundo. Ambos personajes comparten muchas similitudes en términos de piedad, auto-aislamiento, y auto-desprecio.

Cuando nos encontramos con Dobby, el elfo en Harry Potter and the Chamber of Secrets, es descrito como una criatura lastimera, constantemente abusada por la familia a la que está obligada a servir. La mayor parte de su primer encuentro con Harry Potter se pasa tratando de hacerse daño a sí mismo porque la comunicación con Harry está prohibida. También a menudo se refiere a sí mismo como inútil y merecedor de castigo. Los elfos como Dobby encarnan esta idea del ciclo de la culpa y el auto-castigo, tanto que incluso su trabajo es parte del ciclo. El auto-castigo y el auto-aislamiento definitivamente van codo con codo cuando se piensa en Dobby y Segismundo.

Al igual que Dobby, Segismundo vive en el auto-aislamiento y odia todo sobre sí mismo. Esto es evidente desde el principio de la obra, cuando se presenta como “infelice” a Rosaura y Clarín: “¡Ay, mísero de mí, y ay, infelice!” (p. 4). También se refiere a sí mismo como un “monstruo humano” y dice “Soy un hombre de las fieras // y una fiera de los hombres” (p. 17). Además, como Dobby, Segismundo es una criatura lastimera. Podemos ver esto en la página 15, cuando Rosaura responde a su introducción, “Temor y piedad en mí // sus razones han causado.” Luego, en la página 19, descubrimos que Segismundo tiene un carcelero llamado Clotaldo. Esta idea de ser encarcelado y bajo la vigilancia se correlaciona con la sumisión de Dobby a sus dueños de esclavos, que al igual que Clotaldo, lo tratan miserablemente.

“Al salir de la cárcel” de Fray Luis de León: Mo Kilani

Me atrajeron inmediatamente los poemas de Fray Luis de León por su conexión con la Universidad de Salamanca, donde estudié el español el semestre pasado. Recuerdo visitar su monumento en el centro del Patio de Escuelas de la Universidad. Fue muy interesante ver su poderosa influencia en Salamanca, a pesar de que vivió hace muchos siglos. Se podía ver su nombre por todas partes de la ciudad. Por ejemplo, muchas calles, escuelas y cafeterías llevaban su nombre.

En esta entrada, me enfoqué en su poema “A la salida de la cárcel”. Este poema tiene dos estrofas compuestas por cinco versos, los cuales son de octosílabos con rima consonante. El contexto del poema pertenece al siglo XVI, después de permanecer el Fray Luis cuatro años en la cárcel. En la primera estrofa, él se describe su mismo como un hombre humilde, alguien inocente, que no tiene ningún problema: “Dichoso el humilde estado” (verso 3). En la segunda estrofa, habla de lo tranquila y maravillosa que sería la vida en el campo: “En el campo deleitoso” (verso 7). Las dos estrofas son básicamente una reacción de un hombre bueno que ha sido encarcelado injustamente, y que tras su puesta en la libertad sólo desea vivir sencillamente atento a Dios. Así, se puede separar las dos estrofas en dos bloques de significado- negativo y positivo.

La metáfora en los versos 1-2 nos ayuda a entender que él fue encarcelado debido a sus compañeros envidiosos: “Aquí la envidia y la mentira // me tuvieron encerrado.” Está tratando de comunicar a sus lectores que incluso los frailes, los cuales son de alto estatus, también podrían tener defectos tan grandes como envidia. Estas dos primeras líneas también personifican las nociones de envidia y mentira que lo han encarcelado.

Al final del poema, podemos ver el equilibrio y armonía que el Fray Luis busca con Dios en el campo. Como entendimos esta semana, la armonía es una característica distinta de la literatura del renacimiento. El Fray Luis quiere que su vida pasa tranquila sin envió, y utilizó una aliteración para decir esto: “Ni envidiado ni envidioso” (verso 10).

^ Tomé este foto de su monumento el semestre pasado

“El romance de Abenámar” Mo Kilani

“El romance de Abenámar” es un poema escrito en el siglo XV, que se trata de los hombres de la frontera granadina y su inquisición de los territorios moros. En este poema, hay un diálogo entre el rey católico Juan II de Castilla y Abenámar, el gobernante árabe de Granada. El tema central de este romance es el interés del rey por el reino de Granada que pretende hacer suyo.

El romance se inicia in medias res, que es una técnica literaria en que la narración comienza en plena acción. Pienso que se inicia de esta manera porque no hay una introducción ni una situación en el tiempo y en el espacio. Esta técnica literaria me obliga a mí, el lector, a hacerme preguntas como: ¿Quiénes son los personajes? ¿En que momento de la historia nos encontramos? ¿Cuáles son los hechos que han sucedido? Gracias al documento de contexto, entendí que este romance tiene lugar durante el clímax de la reconquista de la península ibérica.

Podemos dividir este romance en dos partes, que corresponden a los diálogos que sostiene el rey. La primera parte consiste en el diálogo entre Juan II y Abenámar (versos 1-36). El rey comienza el diálogo alabando a la nobleza de Abenámar. Aunque fue escrito por castellanos, el romance retrata a los moros favorablemente y es empático con la lucha del reino moro por permanecer independiente. Sin embargo, es evidente que el rey empieza a manifestar su deseo de poseer la ciudad en esta primera parte. La segunda parte, en cambio, consiste de un diálogo fantástico entre Juan II y la ciudad de Granada, “Si tu quisieses, Granada…muy grande bien me quería” (versos 39-46). Aquí, Granada aparece personificada y convertida metafóricamente en una mujer que rechaza la propuesta de “matrimonio” que le hace el rey. Me encanta la personificación del final porque añade un elemento de ficción a la realidad violenta de las batallas durante la inquisición.