La relación entre el amor, Diana y el título de la obra en El perro del hortelano

Al ver un breve clip de la producción de El perro del hortelano de CNTC, tenía mucha curiosidad por leer esta obra de Lope de Vega. Sólo leí los dos primeros actos (hay tres) y entendí alrededor del 80% de la obra. Sin embargo, leer esta obra me ayudó a entender el estilo de Lope y los temas renacentistas como el honor y el amor. En este foro de conversación, trato de resumir algunas de las características importantes sobre los personajes principales de los dos primeros actos.

El título de El perro del hortelano es en realidad una metáfora que se refiere a la protagonista femenina de la obra, Diana, la Condesa de Belflor. Las anotaciones en mi libro dicen que se lo deriva del proverbio “que ni come las berzas ni las deja comer” (pág. 134). Cuando Diana aparece en el primer acto, exhibe las características de una condesa rígida, enfadada y dominante desprovista de simpatía o calidez. El espectador pronto se entera de Diana ha rechazado inexplicablemente los avances de muchos hombres, se ha negado a casarse y, por lo tanto, ha puesto en peligro el noble patrimonio de Belflor. Diana es el personaje principal, por lo que el problema de su capacidad para funcionar en la sociedad como una entidad autónoma es el punto crucial de la obra.

El protagonista masculino Teodoro es menos interesante simplemente porque es el objeto de la historia de Diana en lugar del tema propio. Diana trata de manipular los acontecimientos a su favor en los dos primeros actos, haciendo señales pasivas para ganar el amor de Teodoro. Ella lo conoce desde hace años, pero nunca lo ha considerado a una luz amorosa debido a las diferencias en su estatus social. En un soneto en el primer acto, Diana le dice a su criada Marcela: “Mil veces he advertido en la belleza, / gracia y entendimiento de Teodoro, / que, a no ser desigual a mi decoro, / estimara su ingenio y gentileza. / Es el amor común naturaleza, / mas yo tengo mi honor por más tesoro; / que los respetos de quien soy adoro / y aun el pensarlo tengo por bajeza. / La envidia bien sé yo que ha de quedarme, / que, si la suelen dar bienes ajenos, / bien tengo de que pueda lamentarme, / porque quisiera yo que, por lo menos, / Teodoro fuera más, para igualarme, / o yo, para igualarle, fuera menos” (vv. 325-338). El conflicto de Diana aquí es entre el amor y el honor. En el lado del amor, encontramos “la belleza, / gracia y entendimiento de Teodoro” (vv. 325-326). El honor, por otro lado, es una cuestión de clase, etiqueta y respeto para Diana. Por lo tanto, ella decide no seguir adelante con esta idea en los tercetos que siguen.

En resumen, el primer acto establece un patrón de acontecimientos en el que Diana, oculta de su naturaleza interior por capas de expectativas sociales y culturales, comienza a experimentar el amor natural. Incapaz de expresarlo directamente, ella recurre a una serie de señales para transmitir sus motivos a Teodoro. El segundo acto, de muchas maneras, repita los acontecimientos del primer acto y los lleva a su conclusión. Diana, frustrada por los conflictos entre sus emociones interiores (expresadas en más sonetos) y su comportamiento exterior (expresado en sus acciones como “el perro del hortelano”), se enfurece tanto cuando Teodoro se refiera a ella como “el perro del hortelano”. Él le dice: “Dejárame con Marcela. / Mas viénele bien el cuento / del Perro del Hortelano. / No quiere, abrasada en celos, / que me case con Marcela” (vv. 2192-2196). Tan enojada, ella se rasca la cara de Teodoro y cubre su cuello de encaje con sangre, sólo para volver y quitarle el cuello—declarando “Para que esta sangre quiero” (v. 2341).

1 thought on “La relación entre el amor, Diana y el título de la obra en El perro del hortelano

  1. Natalia

    ¡Muchas gracias por tu comentario y las fotos, Mo! Me gustaría saber qué opinas sobre la construcción del personaje de Diana. ¿Es una representación realista? ¿Cuál crees que fue la intención del autor en construir un personaje como ella?

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